NHTSA investiga a Avride, socio autónomo de Uber, después de 16 accidentes

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La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) ha iniciado una investigación formal sobre Avride, la empresa de vehículos autónomos detrás del servicio de robotaxi de Uber en Texas. La investigación sigue la identificación de 16 accidentes y una lesión menor relacionados con fallas en el software de conducción autónoma de Avride.

Este desarrollo pone de relieve el creciente escrutinio regulatorio que enfrenta la industria de vehículos autónomos a medida que grandes actores como Uber y Waymo escalan sus operaciones. Si bien los monitores de seguridad estuvieron presentes en el asiento del conductor durante todos los incidentes, el regulador descubrió que los sistemas automatizados de los vehículos tenían problemas con las maniobras básicas de conducción, lo que generó dudas sobre la efectividad de los protocolos de seguridad actuales.

Las cuestiones centrales: competencia del software

Según la Oficina de Investigación de Defectos (ODI) de la NHTSA, los accidentes se deben a deficiencias en la “competencia” del sistema de conducción automatizada de Avride. Las revisiones de videos realizadas por el regulador revelaron varios errores recurrentes:

  • Cambios de carril erráticos: Los vehículos cambiaban de carril con frecuencia para incorporarse al camino de otros automóviles que circulaban en carriles adyacentes o directamente hacia el tráfico cercano.
  • Falta de reacción ante los obstáculos: El sistema no redujo la velocidad ni se detuvo ante los vehículos que circulaban lentamente o estaban detenidos delante, ni tampoco ante los vehículos que ingresaban a su carril.
  • Colisiones con objetos estáticos: Robotaxis chocó contra objetos estacionarios que bloqueaban parcialmente el carril, incluido un contenedor de basura en al menos un incidente.

A pesar de estas fallas, los monitores de seguridad estuvieron presentes en el asiento del conductor durante cada choque. Avride se negó a explicar por qué estos supervisores humanos no intervinieron para evitar las colisiones. La compañía afirmó que informó los incidentes según lo exige la Orden General Permanente de 2021 de la NHTSA sobre conducción automatizada.

Estrategia de respuesta y crecimiento de Avride

Avride, filial de Nebius (anteriormente Yandex NV), afirma que está mejorando activamente su tecnología. En un comunicado, la compañía destacó que ha implementado “mitigaciones técnicas y operativas específicas” después de cada incidente entre diciembre de 2025 y marzo de 2026.

“Nuestras operaciones totales han seguido creciendo, mientras que la frecuencia de incidentes en relación con nuestro kilometraje ha disminuido constantemente”, afirmó Avride.

La compañía cuenta con un respaldo significativo, ya que Uber y Nebius han comprometido hasta 375 millones de dólares en inversiones estratégicas para Avride en 2025. Este apoyo financiero subraya el impulso agresivo de la industria para escalar los servicios autónomos, incluso cuando surgen desafíos de seguridad.

Contexto: un escrutinio de toda la industria

La investigación sobre Avride llega pocos meses después de que Uber comenzara a ofrecer viajes en robotaxis Avride en Dallas, Texas, lugar de muchos accidentes reportados. Otros incidentes ocurrieron en Austin, Texas. Al menos un accidente involucró a un pasajero que pagaba y otro resultó en una lesión menor cuando un Hyundai Ioniq 5 equipado con Avride golpeó la puerta abierta de una camioneta estacionada en diciembre de 2025.

Esta investigación es parte de una tendencia más amplia de mayor supervisión regulatoria para los vehículos autónomos en todo Estados Unidos. El competidor Waymo está actualmente bajo investigación tanto por la NHTSA como por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) por incidentes separados, incluido un accidente que involucró a un niño y supuestas maniobras ilegales alrededor de los autobuses escolares.

A medida que la industria pasa de las pruebas al despliegue generalizado, los reguladores están examinando de cerca si los sistemas de seguridad actuales pueden manejar escenarios complejos del mundo real. La investigación de Avride sirve como un caso de prueba crítico sobre cuán efectivamente pueden coexistir la supervisión humana y los sistemas automatizados para prevenir accidentes.

Conclusión

La investigación de la NHTSA sobre Avride indica un endurecimiento de los estándares regulatorios para los vehículos autónomos. Si bien las empresas argumentan que las tasas de incidentes están disminuyendo en relación con el kilometraje, la presencia de monitores de seguridad que no intervinieron en múltiples choques sugiere que persisten brechas significativas tanto en la confiabilidad del software como en los protocolos de intervención humana. A medida que Uber y otros gigantes tecnológicos amplíen sus flotas de robotaxi, la capacidad de demostrar una seguridad constante será fundamental para la aprobación operativa continua.