El creciente poder blando de China: las exportaciones culturales como palanca económica

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China está remodelando silenciosamente su influencia global, no mediante poder militar o tácticas comerciales agresivas, sino mediante un aumento de las exportaciones culturales. Si bien persisten las tensiones geopolíticas con Estados Unidos, Beijing ha encontrado una nueva forma de ganar influencia: haciendo que su entretenimiento y sus productos sean irresistibles para las audiencias internacionales.

El cambio de estrategia

Durante años, el poder económico de China ha sido evidente en la manufactura y la tecnología. Sin embargo, su alcance cultural siguió siendo limitado. Ahora esto está cambiando. En 2025, una ola de películas, videojuegos e incluso juguetes chinos como “Labubu” se abrirá paso a nivel mundial. Esto no es accidental. El Partido Comunista Chino está financiando activamente las industrias culturales, reconociendo su potencial para moldear las percepciones e impulsar el crecimiento económico.

De Nhe Zha al Mito Negro: Wukong

Las historias de éxito son sorprendentes. Nhe Zha 2, una película animada basada en la mitología china, se convirtió en la película animada más taquillera de la historia. Es inusual que las películas chinas ganen fuerza en los mercados occidentales, pero ésta lo hizo. Mientras tanto, Black Myth: Wukong, un videojuego basado en el folclore chino, atrajo un enorme interés internacional e incluso impulsó el turismo a los lugares que aparecen en el juego.

Estos no son incidentes aislados. Los juguetes coleccionables “Labubu” de Pop Mart, conocidos por su estética “fea y linda” y su formato de caja ciega, explotaron en popularidad en todo el mundo. El fenómeno pone de relieve cómo la cultura china está penetrando en mercados previamente dominados por marcas occidentales.

Cambio generacional y financiación

Este cambio tiene dos factores clave. En primer lugar, los creadores detrás de estas exportaciones suelen tener entre 30 y 40 años, una generación que creció con un acceso relativamente abierto a la cultura global durante el ascenso económico de China. Absorbieron influencias extranjeras y ahora las están mezclando con las tradiciones chinas.

En segundo lugar, el PCC está invirtiendo fuertemente en estas industrias. Si bien antes priorizaba la manufactura y la tecnología, el partido ahora reconoce el valor estratégico del poder blando. Esto significa una financiación más fácil para proyectos culturales y menos restricciones, aunque China todavía mantiene controles estrictos sobre el contenido que viola sus estándares políticos.

El futuro de la influencia cultural

Es probable que las exportaciones culturales de China sigan expandiéndose. Es probable que la atención se mantenga en el entretenimiento familiar, donde la censura es menos restrictiva. El objetivo no es sólo entretenimiento: se trata de cambiar las percepciones. A medida que más consumidores compren productos chinos y interactúen con los medios chinos, sus opiniones sobre el país inevitablemente evolucionarán.

La estrategia de poder blando de China no consiste en reemplazar el dominio occidental; se trata de crear un ecosistema cultural paralelo que poco a poco vaya ganando influencia. Este enfoque, aunque sutil, está demostrando ser notablemente eficaz.