La crisis climática ha llegado a un punto crítico. A pesar de la desaceleración del crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero, el mundo está en camino de superar el umbral de calentamiento de 1,5°C. La simple reducción de las emisiones ya no es suficiente; Ahora es esencial eliminar activamente el dióxido de carbono de la atmósfera, una realidad subrayada por los últimos informes climáticos de la ONU. El desafío es inmenso: ampliar las tecnologías de captura de carbono para extraer aproximadamente 9 mil millones de toneladas métricas de CO2 al año.
Una solución emergente implica extraer carbono directamente del océano, un enfoque que evita algunas de las controversias que rodean otras propuestas de geoingeniería. A diferencia de métodos como la gestión de la radiación solar, la eliminación de carbono procedente de los océanos no introduce nuevas sustancias en el medio ambiente, sino que aborda la contaminación existente. En 2023, cientos de científicos pidieron que se aceleraran la investigación y las pruebas de esta técnica, citando tanto los beneficios climáticos como el potencial de mitigar la acidificación de los océanos, un subproducto de la absorción excesiva de CO2 que amenaza la vida marina.
La ciencia detrás de la eliminación del carbono oceánico
Extraer carbono del agua de mar es más eficiente que capturarlo del aire. La concentración atmosférica de CO2 es de aproximadamente 430 partes por millón, lo que requiere enormes volúmenes de aire para producir una sola tonelada de carbono. En cambio, el océano contiene aproximadamente 150 veces más CO2 concentrado debido a sus propiedades químicas; Alrededor del 30% de las emisiones humanas ya son absorbidas por el medio marino.
Empresas como Equatic y Captura son pioneras en métodos electroquímicos para separar el agua de mar en ácidos y bases, extrayendo CO2 manteniendo un sistema de circuito cerrado. Luego, el carbono eliminado se recombina con el agua restante para devolverlo al océano, creando espacio para una nueva absorción de CO2. La tecnología de Captura incluso incorpora una función similar a la de una batería, que almacena energía durante la electrólisis para su uso posterior, lo que la hace compatible con fuentes de energía renovables intermitentes.
La escala de esta empresa es significativa. Para eliminar 10 gigatoneladas de gases de efecto invernadero al año, se necesitarían aproximadamente 20.000 plantas a escala comercial similares a la unidad piloto de Captura en Hawaii. A pesar de esto, los requisitos de infraestructura son menos desalentadores que la construcción de instalaciones completamente nuevas, ya que muchas regiones costeras ya cuentan con los oleoductos, las redes eléctricas y la experiencia técnica necesarias de industrias existentes como el transporte marítimo y la extracción de petróleo.
El negocio de la eliminación de carbono
A pesar del progreso tecnológico, la viabilidad de la eliminación de CO2 procedente de los océanos como negocio sigue siendo incierta. Los incentivos económicos actuales son débiles. Sin regulaciones sólidas o mecanismos de fijación de precios del carbono, las empresas luchan por conseguir clientes dispuestos a pagar por las compensaciones de emisiones. El crédito fiscal estadounidense del 45T excluye la eliminación de CO2 marino, y las iniciativas de sostenibilidad corporativa enfrentan vientos en contra en un panorama político cambiante.
Sin embargo, varios factores podrían cambiar el mercado. Los mercados voluntarios de carbono, impulsados por corporaciones que anticipan futuras restricciones, pueden crear demanda. El consorcio Frontier, respaldado por empresas como Google y JPMorgan Chase & Co, ha comprometido mil millones de dólares para comprar créditos de eliminación de carbono, lo que indica un interés a largo plazo. Además, algunos gobiernos están explorando sistemas de límites máximos y comercio que podrían integrar la extracción de CO2 del océano en los planes de reducción de emisiones existentes.
Las empresas también están diversificando sus fuentes de ingresos. Captura está otorgando licencias de su tecnología de electrodiálisis para aplicaciones más allá de la captura de CO2, como la desalinización y la minería de litio. Equatic tiene como objetivo vender subproductos como el hidrógeno, mejorando aún más la rentabilidad.
El futuro de la extracción de carbono marino
La eliminación de CO2 procedente del océano no es una solución independiente, sino una parte de un conjunto de herramientas más amplio. Para cumplir los objetivos climáticos, debemos descarbonizar agresivamente todos los sectores y al mismo tiempo implementar diversas tecnologías de eliminación de carbono, incluida la captura directa de aire, la mejora de la erosión de las rocas y la mejora de la alcalinidad.
El éxito de la extracción de CO2 marino depende de la innovación continua, la reducción de costos y el apoyo político. El entorno actual es desafiante, pero si estas empresas pueden sobrevivir, escalar y demostrar viabilidad a largo plazo, podrían emerger como actores clave en la lucha contra el cambio climático.
En última instancia, la viabilidad de revertir décadas de emisiones de carbono sigue sin estar clara. Sin embargo, dada la escala del experimento planetario existente, un enfoque más reflexivo para gestionar esta crisis no sólo es deseable sino necesario.






























