Durante más de una década, los ejecutivos de Apple –en particular Steve Jobs– rechazaron firmemente la idea de MacBooks con pantalla táctil, citando preocupaciones de usabilidad. Sin embargo, nuevos informes indican que la compañía ahora está desarrollando una MacBook Pro con pantalla táctil y pantalla OLED, cuyo lanzamiento está previsto para finales de 2026. Este cambio marca una desviación significativa de los principios arraigados y plantea preguntas sobre cómo Apple ha reevaluado la tecnología.
La oposición pasada
En 2010, Steve Jobs descartó públicamente las MacBooks con pantalla táctil después de extensas pruebas con usuarios. Argumentó que el uso prolongado provocaría incomodidad y fatiga y afirmó: “No funciona. Es ergonómicamente terrible”. Jobs explicó que sostener el brazo en alto para interactuar con una pantalla vertical durante períodos prolongados causaría tensión, e incluso describió la sensación como “tu brazo quiere caerse”.
Esta decisión surgió de la creencia de Apple de que la interfaz tradicional de mouse y trackpad era superior para la productividad en pantallas más grandes. La empresa priorizó una experiencia de usuario cómoda y duradera en lugar de simplemente agregar una característica moderna.
¿Qué cambió?
Si los informes de Bloomberg son precisos, es evidente que Apple ha reconsiderado su posición. Si bien Jobs hizo hincapié en las pruebas exhaustivas, la empresa siempre se ha mantenido abierta a la innovación. Es posible que los 15 años transcurridos hayan traído avances en la tecnología de visualización, la ergonomía o el software que aborden las preocupaciones planteadas en 2010.
La rumoreada implementación de MacOS sugiere un enfoque mesurado: la funcionalidad táctil probablemente sólo se activará cuando un dedo toque la pantalla, complementando en lugar de reemplazando la interfaz existente. Esto contrasta con la controvertida revisión de Windows 8 de Microsoft, que alienó a los usuarios con un diseño híbrido forzado.
El futuro de la gama Apple
Se espera que Apple presente nuevos productos esta semana, incluido un posible iPhone 17E y actualizaciones de sus líneas iPad y Mac. La compañía organizará un evento exclusivo en la ciudad de Nueva York el 4 de marzo, donde se anticipan más anuncios.
El aparente retroceso de Apple en los MacBooks con pantalla táctil resalta la naturaleza dinámica de la tecnología y la voluntad incluso de las empresas más rígidas de adaptarse cuando surgen nuevas posibilidades. La medida podría redefinir la experiencia del usuario en MacBooks, combinando la familiaridad de las interfaces tradicionales con las interacciones táctiles intuitivas popularizadas por iPads y teléfonos inteligentes.
